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| Publicado el 3/8/2010 10:50:00 PM |
| Usar la tarjeta de crédito cuesta plata. Es el salvavidas crucial después del 20 para muchas familias, cuando el sueldo no se puede estirar más. Pero lo primero que hay que tener en cuenta es que mantener el plástico cuesta de 20 a 50 pesos al mes. Haga la cuenta: entre los cargos por envío de resumen e impuestos (sellos e Ingresos Brutos), usted tiene un monto fijo que, anualizado, puede representar unos 400 pesos, más el costo de renovación del plástico. Las locales no son muy caras: de 50 a 100 pesos, a pagar en dos o tres cuotas. En las nacionales e internacionales, superan los 500, aunque muchas están bonificadas si pertenecen a una cuenta sueldo. Encima, algunas cobran por haber adherido a un club de puntos, de esos que canjean premios por compras. Por lo tanto, mantener un plástico activo para que desde allí se debiten otros pagos, como servicios e impuestos, no es negocio: pase esos gastos a débito directo de caja de ahorro o de cuenta corriente y deje la tarjeta para consumos efectivos, porque si no los tiene, no le enviarán el resumen mensual y se ahorrará ese costo fijo. ¿Qué conviene comprar, entonces, con tarjeta? Las cosas que no se consuman en un mes. Lo que le dure una temporada, al menos: ropa, electrodomésticos, colchonería... Esto deja afuera la compra del súper: si usted paga en tres cuotas la yerba y el azúcar que consumió en marzo, llegará a mayo y tendrá que pagar la cuota de marzo, la de abril más lo que tenga que consumir en mayo. Llegará un momento en que ese resumen será impagable: optará por el mínimo y tendrá que financiar el resto a una tasa... del 70 por ciento anual, casi tres veces más que la inflación. Ése es el negocio del banco. Por lo tanto, los gastos de comida y limpieza deberían ser cubiertos –en la medida de lo posible– con los ingresos del mes. Pero la tarjeta es hoy una buena oportunidad para prevenirse de la suba de precios, sobre todo si puede pagar en cuotas al cero por ciento. En este rubro, sobran las ofertas para “stockearse” en materiales de construcción, pinturerías, sanitarios, electrónica, que se pueden pagar en hasta ¡24! cuotas sin interés. Y si además engancha un descuento por la compra, más inteligente todavía. |
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